RADIOGRAFÍA DEL DROGADICTO:
para el drogadicto es demasiado difícil afrontar la vida y los problemas de cada día. por eso la droga se convierte en un medio para no sentir angustias y miedos, para huir de la realidad, del hastío y de la soledad. pero este es un empeño inútil.
La droga usada para huir se transforma rápidamente en una esclavitud sin salida, apagando toda vitalidad, anulando todas las posibilidades personales y sociales de quien las usa. El toxicómano tien sólo un gran amor: su droga. Por ella está dispuesto a todo: a reducir a la miseria a su familia, a traicionar a sus mas caros amigos, a desconocer la bondad de la vida, a arriesgar día tras día su propia salud.
Para superar afectiva y definitivamente su condición de esclavo no le bastará dejar de usar la droga. Este será apenas el primer paso, el menos difícil. Su mayor empeño debe consistir en mirarse interiormente para descubrir por que necesita una sustancia química para sentirse bien. Después deberá afrontar honestamente sus propios miedos e inseguridades y aprender a actuar de manera responsable, redescubriendo el valor de la gente, forjando con sus proias manos el futuro.
El drogadicto deberá en último término, reencontrar plenamente el deseo de vivir. Y esta meta no la podrá alcanzar por sí sólo.