domingo, 14 de octubre de 2007

REFLEXIÓN

¿Para donde va Vicente? Para donde va la gente. Es el refrán de los débiles de carácter que renuncian a las opiniones ajenas y así labran su infelicidad. Una persona realmente exitosa no es parte de un rebaño, confía en si misma, se atreve a seguir sus ideales y no vive amordazada por el que dirán. Ese carácter firme se modela en hogares en los que se estimula la iniciativa, se evita la sobreprotección y se educa con disciplina y claridad. Niños y jóvenes están bien equipados para la vida si no los miman demasiado, les dan independencia y aprenden a defenderse por si mismos. Entonces son seres de temple y felices, con estas constantes:

v Tienen sentido critico y tomas el timón sin dejar que otros los presione o los manipulen.
v Toman decisiones sin miedo al fracaso, creen que el mayor riesgo es no arriesgarse nunca y ven los errores como aprendizajes.
v Gozan ayudando a otros sin intereses mezquinos y ven el trabajo como una misión.